Revelado digital y edición
Una pequeña introducción a la parte de revelado RAW y edición básica para intentar dar a nuestras fotos el toque final y dejarlas listas para publicar o para imprimir.

Introducción al formato RAW
Cuando hacemos una foto, el objetivo proyecta sobre el sensor una imagen óptica de la escena.
El sensor captura esa información en forma de números, de tal forma que cada número expresa la intensidad de luz de cada punto de la escena.
Estos números se conocen como valores RAW (crudos).
Esa información RAW no es una imagen como tal, aunque contiene muchísima información sobre la escena que servirá de base para crear la imagen final.
Por ejemplo, contiene información sobre las zonas más iluminadas y sobre las zonas más oscuras (rango dinámico) que no podríamos visualizar en un monitor.
Y contiene información del color.
Toda esa información hay que extraerla y procesarla.
La información del color se extrae a través de un proceso que se conoce como interpolación de color (demosaicing)
Y la información de luces y sombras se puede comprimir para generar una imagen con un rango dinámico más estrecho, que se puede visualizar en una pantalla o imprimir en papel.
La imagen final que genera la cámara es una interpretación creada (fabricada) según los criterios de la cámara, por ejemplo según el perfil de imagen elegido: Natural, Vivid, Neutral, Portrait, Monochrome…
A partir de la información RAW capturada por el sensor se pueden conseguir infinitas interpretaciones. Cada una de ellas representará la misma imagen de la escena (los mismos puntos y el mismo encuadre), pero tendrá su propia combinación de ingredientes: compresión del rango dinámico, contraste, saturación, espacio de color…
En algunas cámaras tenemos la posibilidad de guardar la información RAW, sin procesar. Esta información la podemos usar posteriormente en un programa de revelado digital para fabricar nosotros la imagen final según nuestras propias preferencias.
El fichero RAW lo podemos imaginar como el negativo de la película fotográfica. Lo podemos utilizar para generar tantas copias como queramos, y cada copia la podemos positivar (o revelar, según la analogía que elijamos) de una forma diferente.
La imagen final que genera la cámara (formato JPEG por ejemplo) la podemos imaginar como la foto creada con una Polaroid. No hay negativo, sólo hay una copia.
Revelado, edición, retoque
La parte de revelado digital consiste básicamente en convertir la información ‘cruda’ del sensor (los datos que están en el fichero RAW) en una imagen que podemos visualizar y sobre la que podemos trabajar.
Esa parte, el revelado propiamente dicho, está totalmente automatizado en la mayoría de los programas y es transparente al usuario.
Los programas de revelado digital (Lightroom, Capture One, Luminar, Darktable, Rawtherapee…) los usamos básicamente como editores de imagen.
Cuando abres un fichero RAW en esos programas se realiza automáticamente el revelado digital y lo que ves es la imagen revelada, no los datos del RAW del sensor.
Por lo tanto, en la práctica no hay una distinción clara entre revelado, procesado RAW, edición, retoque…
Revelado
Siendo estrictos, el revelado digital incluye una serie de procesos que transforman los datos RAW en una imagen que puede ser visualizada por una pantalla.
Algunos procesos típicos son:
- Balance de blancos inicial.
- Demosaicing - interpolación de color.
- Mapeo tonal para comprimir el rango dinámico de la escena.
- Algoritmos base de contraste local, contraste global y gamma.
- Saturación inicial.
Todo eso lo hace el programa de revelado de forma automática cuando abrimos un fichero RAW.
Lo que vemos en pantalla es una interpretación inicial, que tomamos como punto de partida para procesar nosotros la imagen según nuestro propio criterio.
Esta parte de edición-procesado de imagen es lo que se suele conocer como ‘revelado’.
Los programas de revelado suelen trabajar siguiendo una filosofía no destructiva.
Cada cambio que hacemos se almacena como una secuencia de órdenes que permiten al programa generar la imagen final sin modificar el fichero RAW. El fichero RAW siempre se mantiene inalterado (como ocurre con un negativo de película)
Yo siempre pienso en el revelado como una edición suave, sutil.
Por ejemplo, yo intento conseguir en esta fase una imagen que me transmita sensaciones similares a las que percibí en la escena real (según mi recuerdo)
Pero esto es una opción personal, el programa de revelado es una herramienta y cada uno puede usarla según le interese.
Edición
La edición sería para mí esa fase en la que vamos un paso más allá y buscamos potenciar la imagen de alguna forma.
No se trata ya de buscar la fidelidad con la escena original, sino de conseguir una imagen más atractiva, según nuestro estilo o según lo que queramos expresar con la foto.
La mayoría de los programas de revelado permiten una edición más o menos compleja.
Y por supuesto los programas de edición y retoque fotográfico más especializados. A todos nos suena Photoshop, pero hay muchísimos programas de edición de imagen.
La frontera de lo que es edición la pondría (es una opinión personal) en que en esta fase mantenemos los elementos de la imagen original.
Muchos programas de edición trabajan con formatos de imagen (JPEG, TIFF…) y con filosofía ‘destructiva’. Los cambios que hacemos a la imagen se guardan en la propia imagen (se cambia la imagen antigua por la nueva, con los cambios) y no siempre se pueden revertir.
Retoque
El retoque consistiría para mí en manipular la imagen original, añadiendo o eliminando elementos.
Por ejemplo el retoque de piel para eliminar granos o imperfecciones, suavizado, eliminar elementos distractivos del fondo…
Aquí entraríamos en qué se podría considerar retoque y qué se consideraría edición… pero no vale la pena perder el tiempo en batallas dialécticas.
Para edición avanzada y retoque se suelen usar programas especializados como Photoshop.
Fotocomposición
Sería más bien una modalidad artística. Partimos de una o varias fotos y las combinamos con dibujo, ilustración, pintura, etc. para obtener una obra artística que puede combinar las bondades de todas esas disciplinas.
Hay auténticas maravillas.
¿Dónde está el límite al editar?
Si se trata de fotos artísticas, para mí no hay ningún límite.
Es un proceso creativo, y como tal no está regido por reglas ni normas ni nada parecido.
Si se trata de fotografía documental (se trata de documentar la realidad) lo lógico es que no haya manipulación de los elementos de la imagen.
Pero piensa que el hecho de encuadrar ya supone una manipulación de la realidad.
Los fotoperiodistas y los fotógrafos documentales tienen una ética de trabajo. Al final su credibilidad profesional depende de su honestidad como fotógrafos.
Si nos presentamos a un concurso fotográfico tendremos que aceptar sus normas, que pueden incluir por ejemplo límites en cuanto a lo que podemos hacer a partir del RAW original.
Es habitual que se entregue el fichero RAW como prueba de que la imagen final no ha sufrido una manipulación que no esté recogida en las reglas del concurso.
Si no tenemos una restricción externa (reglas de un concurso, fotografía documental, etc.) el límite lo marca cada uno, como autor de la obra artística.
Hay fotógrafos que sólo publican y utilizan fotografías directas de cámara, sin ‘edición’ posterior.
A esta tendencia se la suele conocer en inglés como SOOC (straight out of camera).
Pero ten en cuenta que esa imagen SOOC ya ha sido editada en el interior de la cámara. Esa imagen final que vemos en el fichero JPEG no tiene nada que ver con la que vio el sensor en cuanto a contraste, colores (matices), saturación…
Otros fotógrafos prefieren trabajar ellos mismos la fotografía a partir de la información RAW del sensor.
Por ejemplo, en fotografía de producto es casi impensable publicar una foto tal cual la genera la cámara. La parte de retoque fotográfico es fundamental.
Otras especialidades van más allá, por ejemplo en el fotomontaje / fotocomposición la fotografía en sí es sólo una parte del proceso creativo.
Podríamos decir que la edición forma parte de la esencia de la fotografía digital.
No tiene sentido pensar en una foto digital ‘pura’ sin edición, eso no existe.
El tipo de edición dependerá de los gustos personales, los estilos o el uso que vayamos a dar a la foto.
¿Qué programas puedo usar para editar una foto?
Todos lo programas de edición de imagen suelen incluir las funciones básicas.
Si fotografías con el móvil y lo vas a hacer todo desde allí puedes probar alguna de estas aplicaciones:
- Snapseed
- Photoshop Express
- Lightroom (app)
- …
Si vas a hacer un uso muy extensivo, la suite de Adobe es un poco el estándar: Photoshop para una edición más intensa y Lightroom si partes de tus fotos en formato RAW.
Otros programas comerciales muy usados (todos ellos permiten procesar los ficheros RAW) son por ejemplo:
- Capture One
- Luminar
- ON1 Photo Raw
- …
También tienes la opción de usar programas gratuitos (software libre):
- Gimp
Similar a Photoshop, orientado a una edición más intensa - Darktable
Procesado RAW con muchísimas opciones de edición y permite controlar infinitos parámetros - RawTherapee
Otra opción muy interesante para procesado RAW y edición básica - …
Cada programa tiene sus particularidades, pero en general todos ellos te van a permitir hacer los mismos ajustes básicos.
Para cada uno de ellos tienes muchos tutoriales y guías de uso, sobre todo en inglés.
¿Qué suelo hacer yo en edición?
Mi proceso de edición suele ser muy ligero.
Cada imagen necesita diferentes ajustes, pero mi flujo de trabajo suele ser:
- Nivelar
Ajustar el ángulo de la imagen para que los horizontes o las líneas verticales queden perfectamente nivelados (si es esa la intención de la foto) - Recortar
Muchas veces el encuadre que hicimos sobre el terreno no nos convence del todo cuando vemos la imagen después, en el ordenador.
Puede haber elementos que distraen y no nos dimos cuenta en ese momento.
Quizás no teníamos el objetivo más adecuado para la situación.
O queremos un encuadre más cerrado por el motivo que sea. - Balance de blancos
Si parto del formato RAW
Ya lo veremos más adelante, pero tiene que ver con la tonalidad de la luz ambiente que había en la escena. Las cámaras suelen tener problemas a la hora de recoger la tonalidad exacta. Pero esto lo veremos más adelante. - Ajuste de exposición global\
Para dejar la imagen global con una exposición ‘correcta’ o adecuada según mis gustos, si no lo he conseguido con los parámetros de la cámara. - Ajuste de exposición local / curva tonal
Si parto del formato RAW
Un ajuste de exposición más detallado, aplicado a ciertas zonas de la imagen o a partes de la imagen que cumplen una serie de características (subir las sombras, bajar las luces…) - Contraste global
Subir un poco el contraste entre las zonas más oscuras de la imagen y las más claras, para darle más ‘vida’ si fuera necesario.
Estaría relacionado con la curva de tonos. - Contraste local / enfoque
Subir un poco el contraste local si fuera necesario. Esto hace que la imagen se vea más nítida, que se aprecien un poco más los detalles. - Saturación
Ajustar un poco la saturación.
En general las cámaras suelen ofrecer una versión un poco más apagada de los colores (con respecto a las imágenes finales de los móviles).
Y si se parte del RAW, los programas de revelado suelen ofrecer también una primera versión más conservadora de la imagen.
Por el momento creo que sería un buen punto de partida.
Puedes echar un vistazo al vídeo de Carlos Larios en el que habla de cómo revelar (editar) en 10 pasos, aplicable a cualquier programa de revelado y prácticamente a cualquier tipo de fotografía. Y no, Carlos no tiene nada que ver conmigo, aunque tengamos barba los dos… 🙂
Mi criterio personal es intentar que la edición sea tan sutil que no se note que hemos hecho edición. Sólo nosotros lo vamos a notar viendo el antes y el después de la imagen.
Y normalmente intento conseguir que la imagen final sea bastante fiel a la realidad (a lo que yo estaba viendo en esa escena real). Intento darle ese punto de atractivo pero sin que pierda el contacto con esa realidad.
Pero como digo, cada uno tiene sus propios criterios y gustos personales.
